Tabaquismo y trasplante capilar: un tema recurrente en las consultas médicas. ¿Puede afectar el hábito de fumar al resultado de tu trasplante capilar? ¿Tengo que dejar de fumar si quiero hacerme un injerto de cabello? Estas es son dos de las cuestiones que con más frecuencia nos plantean nuestros pacientes en la clínica. Aunque el consumo de tabaco está bajando de forma generalizada en todo el mundo, según las últimas cifras en España hay todavía 9,8 millones de fumadores y fumadoras.

Fumar se considera un factor de riesgo para la correcta cicatrización y crecimiento del injerto de cabello. 

Por eso, cuando alguien nos pregunta si el tabaco puede afectar al resultado de su trasplante, todos los especialistas en trasplante capilar recordamos uno de los libros de referencia en la materia. En Hair Transplantation’, el doctor David J Goldberg deja bien claro este punto:

«El tabaquismo es un factor de riesgo independiente y adicional para la mala cicatrización. La nicotina, uno de sus principales componentes químicos, es un potente vasoconstrictor periférico, y los estudios demuestran que tan solo dos cigarrillos reducen transitoriamente la circulación periférica entre un 9% y un 55%. El monóxido de carbono, un subproducto del humo del tabaco, es un inhibidor competitivo del oxígeno, lo que provoca un grado adicional de hipoxia tisular. En consecuencia, fumar cigarrillos se considera un riesgo de crecimiento deficiente del injerto y la mayoría de los médicos recomiendan que sus pacientes dejen de fumar dos semanas antes de la cirugía«.

La relación entre el tabaquismo y el retraso en la cicatrización de heridas ha sido ampliamente estudiada.

Efectos del tabaquismo en el trasplante capilar

Por tanto, a la hora de decidir hacernos un trasplante capilar, si somos fumadores, debemos saber que:

  • El tabaco aumenta el riesgo de mala cicatrización del implante capilar.
  • La nicotina y el monóxido de carbono reducen la circulación periférica y el oxígeno de los tejidos, respectivamente. Por tanto, afectan a las condiciones del tejido que debe cicatrizar.
  • Fumar se considera un factor de riesgo para la correcta cicatrización y crecimiento del injerto de cabello.
  • Se recomienda dejar de fumar dos semanas antes de la cirugía y no fumar al menos otras dos semanas después del implante para facilitar en lo posible una mejor cicatrización.

En casos graves de tabaquismo el trasplante capilar puede estar desaconsejado.

Por estos motivos, en Clínica Arencibia siempre recomendamos a los pacientes no fumar antes de su trasplante capilar. En primer lugar, por su salud en general. En segundo lugar, porque como hemos visto el tabaquismo y el trasplante capilar no son una buena combinación. El tabaco eleva la probabilidad de que el resultado de trasplante no sea el esperado. En casos graves de tabaquismo, el injerto capilar puede incluso llegar a estar desaconsejado. El motivo es que será muy difícil predecir si el resultado del trasplante podrá acercarse a las expectativas del paciente por causa de la interacción del tabaco.

Estudios científicos sobre tabaquismo y tratamientos médicos

Compartimos algunos estudios científicos que tratan sobre la relación entre el tabaquismo y los procedimientos médicos:

  • Cigarette smoking decreases tissue oxygen, sobre la relación entre el tabaco y el oxígeno en los tejidos. El estudio explica cómo «la tensión de oxígeno en el tejido de la herida subcutánea en ocho voluntarios cayó rápida y significativamente en respuesta al tabaquismo, y permaneció baja durante 30 a 50 minutos». Los datos del estudio sugieren que un fumador tipo (que consume un paquete diario), experimenta hipoxia tisular durante una gran parte del día. Este grado de falta de oxígeno en los tejidos se ha asociado a una mala cicatrización de heridas en estudios con animales y humanos.
  • Smoking and wound healing, recuerda cómo «la asociación entre el tabaquismo y el retraso en la cicatrización de heridas está bien reconocida en la práctica clínica». También menciona cómo «fumar puede socavar la reparación rápida de heridas» y cómo «se ha observado clínicamente una cicatrización más lenta en fumadores con heridas resultantes de traumatismos, enfermedades o procedimientos quirúrgicos» como es el trasplante capilar.
  • Nikotinkonsum und plastische Chirurgie, trata sobre el tabaquismo en procedimientos de cirugía plástica. Explica cómo la tasa de complicaciones quirúrgicas se eleva significativamente en pacientes fumadoras. En las operaciones de lifting facial, las pacientes que fuman presentan un riesgo 13 veces mayor de sufrir necrosis cutánea. «Cuatro semanas de abstinencia de tabaco reduce las complicaciones asociadas con este hábito».
  • Complications in Hair Restoration Surgery explica cómo algunos de los efectos de la nicotina son lesiones vasculares por inflamación aguda, trombosis oclusiva y efectos sobre la microcirculación. «Las complicaciones posteriores al trasplante de cabello incluyen isquemia, necrosis y cicatrización deficiente, por lo que se recomienda dejar de fumar al menos 2 a 3 semanas antes y después de la cirugía».