¿Cuales es el mejor tratamiento para la calvicie? Es algo que se preguntan muchas personas a lo largo y ancho del planeta. Porque para muchos pacientes, la pérdida de cabello genera un problema de autoimagen y de confianza en su apariencia. Afortunadamente, el mercado nos ofrece hoy en día muchas soluciones para la llamada alopecia androgénica o calvicie común. 

Pero es muy importante saber que no todas son eficaces. Ni todas cuentan con estudios serios que prueben sus buenos resultados. Por eso, a la hora de elegir su tratamiento, es importante que los pacientes sepan qué tratamientos para la calvicie están respaldados por la ciencia y cuáles no. 

Por ese motivo, hoy repasamos los tratamientos para la alopecia androgénica que tienen una evidencia científica sólida. Se ha demostrado que funcionan. También mencionaremos otros que -aunque pueden ser recomendados intensamente por algunas clínicas o médicos-, cuentan con escasa o dudosa evidencia científica.

Dos científicos trabajan en un laboratorio

Los estudios científicos bien diseñados son muy importantes a la hora de validar los resultados de un tratamiento médico.

Cualquier otro tratamiento que ni siquiera tenga evidencia científica de ningún tipo, no merece ser ni mencionado. Por mucho que se publicite, se recomiende o se aplique en pacientes. Si no tiene evidencia científica, los pacientes deberían evitarlos, por su propia seguridad o al menos, la de su bolsillo. 

Qué es la ‘evidencia científica’ y cuáles son sus niveles 

A grandes rasgos, los niveles de evidencia científica sobre un tema -para entender su relación con el trasplante capilar- son, de mayor a menor calidad de la evidencia:

  • Meta-análisis: es el estudio de mayor nivel de evidencia científica.
  • Revisiones sistemáticas
  • Ensayos clínicos
  • Estudios observacionales
  • Series de casos 
  • Opinión de expertos: es la categoría más baja de evidencia. Se trata de la opinión generalizada entre expertos en trasplante capilar, dada su experiencia en la materia, pero no respaldada por estudios o datos científicos. 

Lo que sí funciona: tratamientos para la calvicie con alta evidencia científica

Los tres tratamientos eficaces para la alopecia androgénica que cuentan con evidencia científica elevada son:

  • Minoxidil tópico: inicialmente un medicamento diseñado para tratar la hipertensión, se aplica sobre el cuero cabelludo en formato líquido o espuma. 
  • Finasteride oral: fármaco que se utiliza para tratar la alopecia androgenética y la hiperplasia benigna de próstata. 
  • Trasplante capilar: es el procedimiento quirúrgico que consiste en extraer unidades foliculares (grupos de cabello) de zonas pobladas de la cabeza donde el cabello no se cae 

Tanto el Minoxidil tópico como el Finasteride oral han demostrado eficacia y alta tolerabilidad en ensayos clínicos aleatorizados y controlados con placebo, como se desprende del meta-análisis (mayor nivel de evidencia científica), ‘The effectiveness of treatments for androgenetic alopecia: A systematic review and meta-analysis’.

Alternativas al Minoxidil y Finasteride con evidencia científica

Por otro lado, ya existen en el mercado opciones similares a los dos fármacos anteriores que también cuentan con elevada evidencia científica. Se trata de:

  • Dutasterida: fármaco antiandrogénico similar al Finasteride. Se puede infiltrar a través de microinyecciones en el cuero cabelludo del paciente. Este tratamiento también se conoce con el nombre de mesoterapia capilar, o mesoterapia con Dutasterida. Se trata de un medicamento que también se puede usar oralmente.

Eficacia de los tratamientos alternativos: estudios

Algunos estudios publicados sobre la eficacia de estas alternativas son:

Por otro lado, también existe una versión oral del Minoxidil, que también ha demostrado buenos resultados en diversos estudios como :

Además de evidencia científica a través de estudios y pruebas, estos tratamientos mencionados también están reconocidos por la Academia Española de Dermatología y Venereología.

Tratamientos con escasa evidencia para la alopecia androgénica en hombres y mujeres

Además de los fármacos mencionados y del trasplante capilar, los y las pacientes que sufren de alopecia androgénica son en ocasiones tratados con opciones con escasa evidencia sobre sus resultados positivos. A veces incluso con riesgo para su salud. 

Por ejemplo, algunos médicos o clínicas recomiendan tratamientos tópicos. Es el caso del ácido retinoico o los derivados imidazólicos y otros tratamientos sistémicos. Por ejemplo, la espironolactona o la flutamida, se usan especialmente para tratar la alopecia androgénica femenina. Pero sobre este último, el Ministerio de Sanidad advertía ya en 2017 que «se han identificado casos graves de daño hepático en mujeres que recibían flutamida para indicaciones no autorizadas, como el tratamiento de hirsutismo, seborrea, acné y alopecia androgenética.» Desde el Ministerio de Sanidad de España, «se recuerda a los profesionales sanitarios que la única indicación autorizada para flutamida es el carcinoma de próstata metastásico y no se recomienda su uso en mujeres para el tratamiento de las patologías arriba indicadas».